Hey, I'm Marina, an advertising student. Have a nice stay in Shiny Moods!



Suena intrincado conciliar la idea de echar de menos a alguien que no has visto aún. Quizás la expresión no sea echar de menos; quizás sea querer sentir su presencia, o quizás sea lo mismo. Pero querer sentirla porque tienes la garantía de que va ser la jodida hostia.

Llevas tiempo deambulando en solitario. Y no tienes prisa, al contrario. Dejas que todo fluya porque todo llega. O eso dicen los optimistas de los cojones. El caso es que, sin saber cómo, acaba llegando y no sabes para cuánto tiempo, solo sabes que quieres dar lo máximo de ti, que este momento es tuyo -vuestro- y nada lo va a fastidiar. Es volver a creer en esas cosas bonitas que dabas por marchitas.

Estoy a dos días de ponerle cara a la voz que tantas noches he escuchado, que tantas noches me ha arropado. Llevo días relativizando el tiempo, acortando distancias en imaginaciones, en sueños, en suspiros.                  
                     
Si los errores del pasado me han servido de atajo hacia ti, solo me queda dar las gracias. Que todas las cagadas conduzcan a hallazgos así de bonitos.




Ese escalofrío que te electriza el cuerpo segundos antes de romper a llorar, la granada que detona en tu tripa antes de soltar una carcajada, las lágrimas que contornean tus mejillas tras liberar nervios contenidos, gritar bajo el agua e inspirar al salir, dejar que el sol te bese un día de agosto al mediodía, entrar helada a la ducha a las seis de la mañana, el olor de los campos recién labrados, entregar la vida en un baile, empapar las sábanas al hacer el amor, paladear un sabor nuevo, escuchar el murmullo de la multitud a sesenta metros de la orilla.

Sentir que estás viva/o. 

Sentir que te queda tanto por vivir.




Siempre había oído que era la luna la que eclipsaba el sol, y que la luna no era eclipsada por nada. Lo que no sabía es que sí podía ser eclipsada por alguien. Y ese alguien resultaste ser tú. Ayer brillaste más que la luna y, mientras no aparezca la siguiente superluna, soldadito marinero, podrás seguir brillando en carteles.




Me gusta escribir sobre ti. No porque te extrañe, no. Va más allá de eso. Te convertiste en prosa desde nuestro último encuentro. Y es el más bonito legado que pudiste dejarme.
  


Julio. Noche. Bar. Chico. Chica. Cerveza. Playa. Y un final iniciando su carrera.

  



Pensaba que los amores de verano se quedaban ahí, en verano. El tuyo me acarrea hasta otoño pero conociéndome, y conociéndote –joder, que si te conozco-, me va a acarrear hasta invierno. Te pienso más tiempo del que te vi. Y no es justo. 

Por lo menos me sirves para escribir. No puedo pedirte más, ya.






Tras una ausencia justificada por trabajo, vuelvo a dar guerra por aquí! Hoy os muestro un vestido que me llego de BNKR en pleno invierno pero como las condiciones climatológicas de mi ciudad no eran apropiadas a este vestido, decidí esperarme a verano para publicar la entrada y ahorrarme una gripe de campeonato. La dulzura que desprende con el toque pícaro de las rajas laterales forma un contraste que adoro. Chica de contrastes, ¡qué le vamos a hacer! Acompañé el vestido con las Converse blancas para dar más informalidad y mis gafas favoritas de Giant Vintage, la tienda de gafas de sol que os comento en muchísimas de las entradas.

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After an excused absence for work, I'm back ready to be a pain in the neck! Today I show you a dress BNKR sent me in midwinter but as the weather conditions in my town were not appropriate to this dress, I decided to wait for summer to publish the post and save up a championship flu. The sweetness that gives off the dress with the naughty touch of the side slits make a contrast I love. Girl of contrasts, what can we do! I accompanied the dress with white Converse to give more informality and my favorite sunglasses from Giant Vintage, the sunglasses store I comment on many of the posts.













Dress: BNKR, Sneakers: Converse, Sunglasses: Giant Vintage


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Llevo unas semanas descubriendo el trasfondo de la palabra "trabajar", una palabra fácil de decir, fácil de escribir, pero difícil de ejecutar. Admiro la gente trabajadora, y ahora más que nunca. No se sabe lo que realmente es hasta que tropiezas con la realidad y con 20 años ya iba siendo hora.

Aproveché una de mis pausas para sacarme las fotos de la entrada de hoy, una camiseta que encontré sencillamente especial cuando la vi en la página de SheIn. Soy adicta a las camisetas blancas, tengo bastantes, y todas con su punto fuerte que las caracteriza. Esta, como no hace falta que diga, tiene su punto en los cordones. La encuentro una monada. Si queréis echar un vistazo a esta joya, solo tenéis que pinchar aquí!

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It's been taking me a few weeks to discover the background of the word "work", an easy word to say, easy to write but difficult to execute. I admire working people, and now more than ever. It isn't known what really is until you stumble with reality and, with 20 years, it's time.

I took one of my breaks to get me the photos of today's post, I found this t-shirt simply special when I saw it on SheIn's page. I'm addicted to white shirts, I have so many of 'em, and all of have their strong point that characterizes them. In this case, it's needless to say it has its point on the laces. If you want to take a look at this gem, you only have to click here!

 

   






  


T-shirt: SheIn (this one), Sneakers: Newfeel, Pants: H&MSunglasses: Giant Vintage
 

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